EDGAR MORIN, Lecciones de un siglo de vida
La desaparición de Edgar Morin (1921-2026) nos deja huérfanos de una voz rara: la de un hombre que nunca renunció a pensar la humanidad en toda su complejidad. Nos lega la esperanza de una política de civilización capaz de reconstruir un mundo derrumbado.
Resistente, sociólogo, filósofo, había comprendido mejor que muchos que el futuro no se construye ni en las certezas cerradas, ni en las simplificaciones brutales, sino en el esfuerzo paciente de relacionar lo que nuestra época demasiado a menudo separa: la razón y la poesía, la ciencia y la conciencia, la nación y la humanidad, la libertad y la fraternidad.
En la hora en que el mundo cede a los reflejos del miedo, la división y el enfrentamiento, Edgar Morin nos deja en herencia una exigencia: no mutilar nunca lo real para hacerlo cómodo; no renunciar nunca a comprender al otro; no separar nunca la lucidez de la esperanza.
Fue un pensador de lo trágico, nunca del renunciamiento. Un hombre de memoria, siempre vuelto hacia el futuro. Un francés universal. Su pensamiento nos abre el camino. Su voz, tan amistosa y fraterna, nos acompañará durante mucho tiempo.
[Fuente: https://x.com/Villepin/status/2060620799543804288?s=20]
*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboración con TDP (The Daily Punch)

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