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miércoles, 24 de junio de 2026

EXPLORACIÓN DEL TEXTO BREVE (I)

 Selección de ÜBER MANSILLA*


LA MANCHA DE HUMEDAD

Juana de Ibarbourou
(Uruguay, 1892-1979)

Hace algunos años, en los pueblos del interior del país no se conocía el empapelado de las paredes. Era este un lujo reservado apenas para alguna casa importante, como el despacho del Jefe de Policía o la sala de alguna vieja y rica dama de campanillas. No existía el empapelado, pero sí la humedad sobre los muros pintados a la cal. Para descubrir cosas y soñar con ellas, da lo mismo. Frente a mi vieja camita de jacarandá, con un deforme manojo de rosas talladas a cuchillo en el remate del respaldo, las lluvias fueron filtrando, para mi regalo, una gran mancha de diversos tonos amarillentos, rodeada de salpicaduras irregulares capaces de suplir las flores y los paisajes del papel más abigarrado. En esa mancha yo tuve todo cuanto quise: descubrí las Islas de Coral, encontré el perfil de Barba Azul y el rostro anguloso de Abraham Lincoln, libertador de esclavos, que reverenciaba mi abuelo; tuve el collar de lágrimas de Arminda, el caballo de Blanca Flor y la gallina que pone los huevos de oro; vi el tricornio de Napoleón, la cabra que amamantó a Desdichado de Brabante y montañas echando humo de las pipas de cristal que fuman sus gigantes o sus enanos. Todo lo que oía o adivinaba, cobraba vida en mi mancha de humedad y me daba su tumulto o sus líneas. Cuando mi madre venía a despertarme todas las mañanas generalmente ya me encontraba con los ojos abiertos, haciendo mis descubrimientos maravillosos. Yo le decía con las pupilas brillantes, tomándole las manos:

-Mamita, mira aquel gran río que baja por la pared. ¡Cuántos árboles en sus orillas! Tal vez sea el Amazonas. Escucha, mamita, cómo chillan los monos y cómo gritan los guacamayos.

Ella me miraba espantada:

-¿Pero es que estás dormida con los ojos abiertos, mi tesoro? Oh, Dios mio, esta criatura no tiene bien su cabeza, Juan Luis.

Pero mi padre movía la suya entre dubitativo y sonriente, y contestaba posando sobre mi corona de trenzas su ancha mano protectora:

-No te preocupes, Isabel. Tiene mucha imaginación, eso es todo.


Y yo seguía viendo en la pared manchada por la humedad del invierno, cuanto apetecía mi imaginación: duendes y rosas, ríos y negros, mundos y cielos. Una tarde, sin embargo, me encontré dentro de mi cuarto a Yango, el pintor. Tenía un gran balde lleno de cal y un pincel grueso como un puño de hombre, que introducía en el balde y pasaba luego concienzudamente por la pared dejándola inmaculada. Fue esto en los primeros días de mi iniciación escolar. Regresaba del colegio, con mi cartera de charol llena de migajas de biscochos y lápices despuntados. De pie en el umbral del cuarto, contemplé un instante, atónita, casi sin respirar, la obra de Yango que para mí tenía toda la magnitud de un desastre. Mi mancha de humedad había desaparecido, y con ella mi universo. Ya no tendría más ríos ni selvas. Inflexible como la fatalidad, Yango me había desposeído de mi mundo. Algo, una sorda rebelión, empezó a fermentar en mi pecho como burbuja que, creciendo, iba a ahogarme. Fue de incubación rápida cual las tormentas del trópico. Tirando al suelo mi cartera de escolar, me abalancé frenética hasta donde me alcanzaban los brazos, con los puños cerrados. Yango abrió una bocaza redonda como una “O” de gigantes, se quedó unos minutos enarbolando en el vacío su pincel que chorreaba líquida cal y pudo preguntar por fin lleno de asombro:

-¿Qué le pasa a la niña? ¿Le duele un diente, tal vez?

Y yo, ciega y desesperada, gritaba como un rey que ha perdido sus estados:

-¡Ladrón! Eres un ladrón, Yango. No te lo perdonaré nunca. Ni a papá, ni a mamá que te lo mandaron. ¿Qué voy a hacer ahora cuando me despierte temprano o cuando tía Fernanda me obligue a dormir la siesta? Bruto, odioso, me has robado mis países llenos de gente y de animales. ¡Te odio, te odio; los odio a todos!

El buen hombre no podía comprender aquel chaparrón de llanto y palabras irritadas. Yo me tiré de bruces sobre la cama a sollozar tan desconsoladamente, como solo he llorado después cuando la vida, como Yango el pintor, me ha ido robando todos mis sueños. Tan desconsolada e inútilmente. Porque ninguna lágrima rescata el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece… ¡Ay, yo lo sé bien!


CAFÉ CON LECHE

Max Aub
(España, 1903-1972)

Empezó a darle vuelta al café con leche con la cucharita. El líquido llegaba al borde, llevado por la violenta acción del utensilio de aluminio. (El vaso era ordinario, el lugar barato, la cucharilla usada, pastosa de pasado.) Se oía el ruido del metal contra el vidrio. Ris, ris, ris, ris. Y el café con leche dando vueltas y más vueltas, con un hoyo en su centro. Maelström. Yo estaba sentado enfrente. El café estaba lleno. El hombre seguía moviendo y removiendo, inmóvil, sonriente, mirándome. Algo se me levantaba de adentro. Le miré de tal manera que se creyó en obligación de explicarse:

—Todavía no se ha deshecho el azúcar.

Para probármelo dio unos golpecitos en el fondo del vaso. Volvió en seguida con redoblada energía a menear metódicamente el brebaje. Vueltas y más vueltas, sin descanso, y el ruido de la cuchara en el borde del cristal. Ras, ras, ras. Seguido, seguido, sin parar, eternamente. Vuelta y vuelta y vuelta y vuelta. Me miraba sonriendo. Entonces saqué la pistola y disparé.


GIOCOSO SPELLI
Juan Rodolfo Wilcock
(Argentina, 1919-1978)

El teólogo y profesor de historia de las religiones Giocoso Spelli es casi con seguridad un monstruo, o en todo caso tiene algo de monstruoso. Para empezar camina en cuatro patas, y esto ya es insólito en un teólogo; es tan ancho que no todas las puertas admiten su paso, y en un automóvil, si alguna vez consiguiera introducirse en uno, no sabría de todos modos dónde poner las alas. Por culpa de los cuernos ningún sombrero le queda bien, y cuando ruge hace temblar el edificio. Es un verdadero experto en todo lo referente a los manuscritos del Mar Muerto, y ha escrito dos libros autorizadísimos sobre la cándida comunidad de Khirbert Qumran. Pero tiene las patas de atrás demasiado cortas, y cuando camina lleva las manos enfundadas en dos guantes enormes o, mejor dicho, borceguíes para manos. Hay quien sostiene que le salen llamas de la boca, pero esa debe ser una imagen literaria; o quizá alguien ha tomado por fuego la saliva rojiza que le sale continuamente de las fauces. Lo cierto es que pesa 375 kilos, y su volumen es adecuado a su peso. Las alas, entonces, no le sirven de nada, pesa demasiado para volar, y pueden considerarse un capricho teologal: son rígidas y lustrosas, rectas hacia arriba como las de un toro alado, pero mucho más voluminosas. Los cuernos son macizos y ambos apuntan hacia arriba y hacia adelante, como un baldaquino suspendido sobre los ojos. Fue él quien aclaró definitivamente la total independencia del cristianismo con respecto a la religión de los Esenios, como resulta del análisis de los textos supérstites, y por tanto la absoluta originalidad de Jesús y de sus teorías. Cuando duerme, su respiración emite un silbido que se oye hasta en la plaza. Su novia le dijo a una amiga que en la cama se comporta como la Bestia del Apocalipsis.

[Libro de monstruos, 1978]


DEL VIEJECITO NEGRO DE LOS VELORIOS
Eliseo Diego
(Cuba, 1920-1994)

Es el viejecito negro de los velorios, el que se sienta a un rincón, el paraguas enorme entre las piernas, el sombrero hongo sobre el puño del paraguas, la cara tan compuesta y melancólica que es la imagen de la oficial tristeza; a quien nadie pregunta con quién ha venido, porque se supone siempre que es el amigo del otro, y porque armoniza tan bien con el dolor de la casa aquella su antigua y espléndida tristeza.

Y si le dan café, lo toma suspirando pesaroso, como dolido de que el muerto no participe también del piscolabis. Y si no le dan, se está callado y tranquilo entre las coronas, hecho un cirio de repuesto.

Y cuando desaguazan la noche de entre el aire, quedando apenas sus últimos posos, y echan en su sitio las primeras cenizas del alba, el viejecito se escurre entre los asistentes, sube, a la puerta, el cuello de su saco, se pierde luego al cabo de la calle, sepultado bajo los copos cenicientos de la madrugada.

Y nadie lo recuerda luego, al viejecito invisible de los velorios.

En todos ha estado, vestido de distintas trazas, desde el principio del mundo. Y en todos estará, hasta que le toque velar la tierra calva, muerta de su vejez y de la enfermedad de sus grandes huesos.


DEJAR DE SER MONO
Augusto Monterroso
(Guatemala, 1921-2003)

El espíritu de investigación no tiene límites. En los Estados Unidos y en Europa han descubierto a últimas fechas que existe una especie de monos hispanoamericanos capaces de expresarse por escrito, réplicas quizá del mono diligente que a fuerza de teclear una máquina termina por escribir de nuevo, azarosamente, los sonetos de Shakespeare. Tal cosa, como es natural, llena estas buenas gentes de asombro, y no falta quien traduzca nuestros libros, ni, mucho menos, ociosos que los compren, como antes compraban las cabecitas reducidas de los jíbaros. Hace más de cuatro siglos que fray Bartolomé de las Casas pudo convencer a los europeos de que éramos humanos y de que teníamos un alma porque nos reíamos; ahora quieren convencerse de lo mismo porque escribimos. 


VIETNAM
Wislawa Szymborska
(Polonia, 1923-2012)

Mujer, ¿cómo te llamas? —No sé.

¿Cuándo naciste, de dónde eres? —No sé.

¿Por qué cavaste esta madriguera? —No sé.

¿Desde cuándo te escondes? —No sé.

¿Por qué me mordiste el dedo cordial? —No sé.

¿Sabes que no te vamos a hacer nada? —No sé.

¿A favor de quién estás? —No sé.

Estamos en guerra, tienes que elegir. —No sé.

¿Existe todavía tu aldea? —No sé.

¿Estos son tus hijos? —Sí.


TREN DE LA MAÑANA
Thomas Bernhard
(Austria, 1931-1989)

Sentados en el tren de la mañana, miramos por la ventanilla precisamente cuando pasamos por el barranco al que, hace quince años, cayó el grupo de colegiales con el que íbamos de excursión a la cascada, y pensamos en que nosotros nos salvamos pero los otros, sin embargo, están muertos para siempre. La profesora que llevaba a nuestro grupo a la cascada se ahorcó inmediatamente después de la sentencia de la Audiencia de Salzburgo, que fue de ocho años de prisión. Cuando el tren pasa por ese sitio, oímos, con los gritos del grupo, nuestros propios gritos. 


AL ABRIGO
Juan José Saer
(Argentina, 1937-2005)

Un comerciante de muebles que acababa de comprar un sillón de segunda mano descubrió que en un hueco del respaldo una de sus antiguas propietarias había ocultado su diario íntimo. Por alguna razón -muerte, olvido, fuga precipitada, embargo- el diario había quedado ahí, y el comerciante, experto en construcción de muebles, lo había encontrado por casualidad al palpar el respaldo para probar su solidez. Ese día se quedó hasta tarde en el negocio abarrotado de camas, sillas, mesas y roperos, leyendo en la trastienda el diario íntimo a la luz de la lámpara, inclinado sobre el escritorio. El diario revelaba, día a día, los problemas sentimentales de su autora y el mueblero, que era un hombre inteligente y discreto, comprendió enseguida que la mujer había vivido disimulando su verdadera personalidad y que por un azar inconcebible, él la conocía mucho mejor que las personas que habían vivido junto a ella y que aparecían mencionadas en el diario. El mueblero se quedó pensativo. Durante un buen rato, la idea de que alguien pudiese tener en su casa, al abrigo del mundo, algo escondido -un diario, o lo que fuese-, le parecía extraña, casi imposible, hasta que unos minutos después, en el momento en que se levantaba y empezaba a poner en orden su escritorio antes de irse para su casa, se percató, no sin estupor, de que él mismo tenía, en alguna parte, cosas ocultas de las que el mundo ignoraba la existencia. En su casa, por ejemplo, en el altillo, en una caja de lata desimulada entre revistas viejas y trastos inútiles, el mueblero tenía guardado un rollo de billetes, que iba engrosando de tanto en tanto, y cuya existencia hasta su mujer y sus hijos desconocían; el mueblero no podía decir de un modo preciso con qué objeto guardaba esos billetes, pero poco a poco lo fue ganando la desagradable certidumbre de que su vida entera se definía no por sus actividades cotidianas ejercidas a la luz del día, sino por ese rollo de billetes que se carcomía en el desván. Y que de todos los actos, el fundamental era, sin duda, el de agregar de vez en cuando un billete al rollo carcomido. Mientras encendía el letrero luminoso que llenaba de una luz violeta el aire negro por encima de la vereda, el mueblero fue asaltado por otro recuerdo: buscando un sacapuntas en la pieza de su hijo mayor, había encontrado por casualidad una serie de fotografías pornográficas que su hijo escondía en el cajón de la cómoda. El mueblero las había vuelto a dejar rápidamente en su lugar, menos por pudor que por el temor de que su hijo pensase que él tenía la costumbre de hurgar en sus cosas. Durante la cena, el mueblero se puso a observar a su mujer: por primera vez después de treinta años le venía a la cabeza la idea de que también ella debía guardar algo oculto, algo tan propio y tan profundamente hundido que, aunque ella misma lo quisiese, ni siquiera la tortura podría hacérselo confesar. El mueblero sintió una especie de vértigo. No era el miedo banal a ser traicionado o estafado lo que le hacía dar vueltas en la cabeza como un vino que sube, sino la certidumbre de que, justo cuando estaba en el umbral de la vejez, iba tal vez a verse obligado a modificar las nociones más elementales que constituían su vida. O lo que él había llamado su vida: porque su vida, su verdadera vida, según su nueva intuición, transcurría en alguna parte, en lo negro, al abrigo de los acontecimientos, y parecía más inalcanzable que el arrabal del universo.

NECRÓPOLIS XXI
Vulgarino Picantáñez
(Chile, 1959)

Recuerdo haber escrito un párrafo sobre el Fin de los Tiempos. No olvido que le hablaba entonces a un interlocutor presente pero invisible. A mi vera, arropados por la Vida, mis dos hijos dormían. Yo, sin embargo, era el arrojado que discurría sobre la decadencia social y el decaimiento personal, en un fragmento que hoy me vuelve a la memoria, y en el que yo imaginaba que por fin la sociedad había permitido la eutanasia, para lo cual ella misma había dispuesto en su periferia inmensos galpones públicos de tradición romana, transformados con precisión suiza en mataderos colectivos. Alli íbamos quienes renunciábamos al diario vivir y preferíamos el sueño eterno otorgado por una inyección letal y estatal gratuita.

Ahora sé que también hay un método distinto en espera de ser aplicado a los jóvenes. Estos, a diferencia de nosotros los adultos, se entregarán voluntariamente a una prisión barrial previamente concertada. En ésta se le asignará una celda para incomunicados, con ducha y guater, y un orificio en la puerta de acero para el deslizamiento del tarro de comida.

Este sistema será conocido como Confinamiento Celular, pues los mozalbetes allí recluídos vivirán esposados a su teléfono móvil hasta morir de la única manera posible: lentamente y de aburrimiento.

(de Por si alguien viene, 2019) 

[Fuente, con excepción de "Necrópolis XX":
BIBLIOTECA CIUDADSEVA
https://ciudadseva.com/biblioteca/]


*SOBRE ÜBER MANSILLA

Profesor de Literatura y Filosofía; vive actualmente en Niedersachsen (Baja Sajonia), Alemania.

Es co-autor de la monografía "Apuntes sobre la literatura chilena en el olvido" (Ediciones Peruanas Pacallao, 2014), con prólogo y epitafio de Vulgarino Picantáñez.

Se doctoró en la Universidad de Karlsruhe con la tesis "Fenomenología germana y Esquivología hispanoamericana" (1990), traducida al alemán como "Antihusserlianische Methode zur Vermeidung des Piekses" (algo así como "El metódico arte de sacarle el poto a la jeringa"); obra ampliamente discutida año tras año en los Coloquios de Essinge, de los que Mansilla es fundador, junto al colectivo TOBOI o Teatro Boreal de las Ideas.

En 2022 su tetralogía soliloquial "El trancado", "El consentido”, "El Mudito" y “El atravesado”, basada en el Método, fue llevada al radioteatro por la Deustsche Welle.

Con el aporte de capitales suizos y el patrocinio de la Verlagshaus de Berlín, Mansilla está preparando la edición crítica de "El caballero de Ormuz", obra dramática tardía de Lope de Vega. Si los ensayos marchan bien, veremos sobre las tablas en el rol de Cojondongo a Tareq Mansilla, hijo primogénito de nuestor colaborador.

Finalmente ha prometido para 2027, año de su septuagésimo aniversario, la publicación del ensayo "García Márquez en la cabeza de Fidel Castro. Nuevos asedios al Socialismo Mágico", cuyo manuscrito ha sido recibido elogiosamente por el editor y filántropo Witold Gubatz.

Jubilado desde 2024, Mansilla conduce un über en Karlsruhe para poder llegar a fin de mes. Comunica por correo interno que la cosa, en el Reich, se ha puesto mala.














martes, 23 de junio de 2026

EL PUÑETAZO DEL DÍA

COLOMBIA: INFLEXIÓN O ABISMO
por Adrián Ramírez
23.6.26.

El triunfo de la ultraderecha ha dado un mensaje claro al progresismo: la disputa del poder a la tecnocracia con manuales y métodos del siglo XX no es solo un error de lectura geopolítica; es un camino a la tragedia con riesgo real de extinción:

El progresismo ya no compite contra partidos tradicionales ni sobre escenarios exclusivamente analógicos; compite contra el sentido que emana de los ecosistemas híbridos y cognitivos, diseñados para colonizar la subjetividad y (nos guste o no) con gran efectividad. Y urge asumir el escenario.

La asunción de la era híbrida

Si hubo un error común en las campañas (y en las gobernabilidades) de los últimos años en países como Argentina, Ecuador, Bolivia, Chile, Perú y ahora también en Colombia, ese ha sido el anclaje analógico: creer que la disputa política sigue resolviéndose exclusivamente con las reglas del siglo XX. Mientras el progresismo sigue replegándose en la mística de la plaza pública sin asumir o sin poder abordar el mundo híbrido, la tecnocracia liderada por EEUU opera bajo la lógica del tecnofeudalismo, parcelando la atención pública sin descanso desde los feudos controlados por Silicon Valley.

Desde allí, la ultraderecha no gana proponiendo reformas técnicas y programáticas; gana operando un marco aspiracional de opulencia, orden y restauración moral que reduce la densidad discursiva progresista a una voz vieja, compleja y, por tanto, propensa a interpretarse ajena.

La movilización por ansiedad

La teoría política clásica asumía con ingenuidad que un salto histórico en la participación beneficiaba orgánicamente a las fuerzas populares. Pero en el tablero tecnopolítico, la masa abstencionista ya no se activa por la esperanza programática de un potencial gobierno, sino por la hiperpersonalización o 'microtargeting' del pánico. Vayamos al caso inmediato: el votante flotante que definió la elección en Colombia no salió a las urnas por convicción ideológica de derecha, sino por la urgencia inducida e inoculada en sus 'feeds' (canales o fuentes) ante un supuesto colapso inminente.

El espejismo de competir o gobernar sin poder

Disputar o administrar el gobierno ya no significa indefectiblemente tener o retener el poder. Si las bases materiales de la nación siguen subordinadas a la arquitectura financiera e institucional de Washington o si la soberanía digital se abandona al control de otros, la investidura presidencial es un adorno. Sin un escudo estructural, todo gobierno progresista o no alineado con la tecnocracia central (EEUU) queda inmediatamente expuesto a crisis inducidas, a asedios mediático-digitales desde plataformas extranjeras y a bloqueos corporativos capaces de dinamitar cualquier agenda de reformas, a una velocidad sin precedentes.

Bloque o muerte

El progresismo occidental tiene hoy dos caminos unívocos: o entiende que la historia demanda urgentemente una agenda internacional, ágil y proactiva con China adentro, o se resigna a ver pasar el siglo por delante de sus ojos mientras EEUU se lleva las soberanías y los recursos estratégicos puestos a su paso. Y no se trata de una alineación ideológica nostálgica de Guerra Fría, sino de crudo realismo geopolítico: si la región no utiliza el ascenso de Beijing como contrapeso estratégico para diversificar divisas y blindar sus datos, la independencia y la soberanía nacional seguirán siendo una ficción jurídica en una promesa imposible.

La urgencia del pragmatismo

El progresismo necesita superar los marcos de los años 70 y las frases estéticas de los foros como único instrumento. El contexto contemporáneo exige transmutar la nostalgia en comprensión de los fenómenos actuales sin precedentes y en pragmatismo material: Disputar la política en los formatos que la cultura híbrida actual requiere, erigir infraestructuras públicas de datos y comunicación, abordando sin complejos la realidad tecnológica (5G, IA, servidores soberanos) en el Sur Global.

El fin de la soberanía defensiva

Ganar elecciones o gobernar para ser tutelados por el ahogo financiero de Washington o el panóptico algorítmico de Silicon Valley es una estrategia de suicidio asistido. Eso es hoy la empresa de la ultraderecha y los presidentes en la nómina de Trump. Es menester del progresismo, entonces, mutar ya su arquitectura operativa hacia un realismo geopolítico y asumir a condición híbrida de la realidad: el futuro no puede defenderse ya solo con discursos, ni siquiera con verdades. El complejo escenario actual demanda el blindaje material e infraestructural que solo un bloque internacional puede sostener. El primer paso para cambiar el futuro es asumir el presente, el escenario, sus exigencias, sus métodos posibles y, finalmente, su plan de lucha y transformación. Y ese punto de inflexión debe ser ahora. La alternativa es el abismo.

(Fuente: https://x.com/_adrianramirez_/status/2069160443894194593?s=20 )

*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboración con TDP (The Daily Punch)

viernes, 19 de junio de 2026

SE NOS HA MUERTO CARLO

 Nota preliminar de Über Mansilla

"El método es el camino después de haberlo recorrido"
MARCEL GRANET

Se lamenta y se llora en estos días la muerte de Carlo Ginzburg, padre de la "microhistoria", corriente historiográfica para la que Miguel de Unamuno acuñó, a fines del siglo XIX, su propio término: la "intrahistoria". Oficio de investigación en el que también habría que incluir una mujer, aunque no se la nombre para nada en las notas necrológicas dedicadas a Ginzburg. Me refiero a Eileen Power, que ya hiciera "microhistoria" con su célebre libro "Gente de la Edad Media" (1924), cuya edición argentina leí con fascinación a fines de los setenta del siglo pasado.

Las virtudes de la "microhistoria" son la pasión nietzscheana por las etimologías; el amor por el detalle, la paciencia y la suspicacia. En este último sentido, forma parte de la Escuela de la Sospecha, a la que también pertenecieron, pero desde la ficción, Fraz Kafka y Jorge Luis Borges. Y naturalmente desde las Ciencias Ocultas, Sigmundo Freud. 

A la “microhistoria” le acomoda más el subsuelo que las superficies refulgentes, pues para los “intrahistóricos” se trata de reconstruir con documentos poco avalados por la historia oficial el mundo cotidiano de "vidas mínimas" para ir desentrañando poco a poco el sistema de ideas y creencias de una época. Walter Benjamin diría: hay que trabajar tanto o más con el negativo de la foto que con su revelado.

De Ginzburg conservo en mi biblioteca la versión sueca de "Quesos y Gusanos" (“Ost och maskar”, Ordfront 1983), libro primigenio de 1976 con el que el historiador italiano se dio a conocer al lector europeo. Quien desee visitar sus páginas se encontrará con Menocchio, el molinero acusado por la Inquisición de transmitir ideas heréticas. Ante el Tribunal sostuvo imperturbable que del queso nace el caos; y de los gusanos, los ángeles y Dios.

Si se quiere intuir el método de Ginzburg o recibir de él una primera impresión, nada mejor que leer la conferencia “Un lapsus de M.B.”, dedicada a la memoria de su maestro, el historiador Marc Bloch. Aquí el modus operandi es de una audacia freudiana de dimensión fractal: en una perla tan aparentemente insignificante como un lapsus lingüístico está dilucidada la presencia de un milagro donde la “microhistoria” se autoexplica como palimpsesto universal.

Puede ocurrir que Carlo Ginzburg buscara en Marc Bloch la figura de su propio padre, Leone, para salvar a ambos de la muerte, mediante un rito simbólico de regeneración, en la creencia de que la "microhistoria" es también una labor de alquimia. Bloch, fundador de la corriente francesa "École des Annales", fue fusilado por los nazis en 1944. Leone Ginzburg, filólogo de profesión, no pudo sobrevivir a las torturas a las que fue sometido por sus verdugos en la prisión Regina Coeli a fines de 1943.

Carl Ginzburg, humilde y generoso en el trato, fue desde su primer libro, publicado en 1976, el heredero intelectual de la Resistencia y la Palabra. Leerlo, releerlo, conversarlo en días desmemoriados como éstos, contiguos a los resumideros de la posmodernidad, es sacudirse por un instante, como pez en aleteo ciego, y revivir.


                   © Foto: Danilo de Marco 

              

ENLACES DE INTERÉS

  • El queso, los gusanos y la revolución de la microhistoria
    Entrevista a Carlo Ginzburg 👉

  • José Emilio Burucúa despide a su amigo Carlo Ginzburg 👉

  • Película "Menocchio" (2018) - Subtítulos en español 👉

  • Dossier dedicado a Ginzburg en la Revista Taller de Letras de la Universidad Católica de Chile 👉

  • C. Ginzburg:"Un lapsus de Marc Bloch" (conferencia en francés) 👉 








martes, 16 de junio de 2026

EL MOMENTO POÉTICO DEL DÍA

SOLLOZO POR PEDRO JARA
(Estructuras para una elegía)
Efraín Jara Idrovo*


I

el radiograma decía
“tu hijo nació. Cómo hemos de llamarlo”
yo andaba entonces por las islas
dispersa procesión del basalto
coágulos del estupor
secos ganglios de la eternidad
eslabones de piedra en la palma del océano
rostros esculpidos por el fuego sin edad
soledad
terquedad relampagueante de la duración
enconado olor seminal de los esteros
andaba
anduve
y dije
mientras vociferaban la sangre y las gaviotas
se llamará pedro
pedrohuesosdepedernal
pedrorrisadepiedra
piedra inflamada por la lumbre de meteoros de la vida

1.2

el radiograma decía
“tu hijo nació, envía su nombre”
yo andaba entonces por el archipiélago
renegrida osamenta del basalto
sílabas del silencio
sillares de la eternidad
guirnalda de piedra en el pecho del océano
coloquio de cíclopes sin edad
soledad
orfandad deslumbrante del espacio
desgarramiento de túnicas del viento
andaba
anduve
y dije
en tanto aullaban el sexo y las focas
te llamarás pedro
pedrovenasderroca
pedrollamadepiedra
piedra enardecida por el aliento de leones de la vida

1.3

el radiograma decía
“tu hijo nació. Cómo lo llamaremos”
yo andaba entonces por las galápagos
cetrinas encías del basalto
alvéolos del desamparo
dentadura de la eternidad
diadema de piedra en la testa del océano
mantos de lava sin edad
soledad
oquedad fulgurante del tiempo
hervor continuo de astros al pie de los acantilados
andaba
anduve
y dije
entre el bramido de los sueños y las olas
te llamaré pedro
pedroespinazodepeña
pedropiedrasinedad
piedra tenaz e incandescente que ha de sobrevivirme

II

2.1

¡hijo mío!
mordido implacablemente por los nitratos de los días
parecías tallado en diamante
hechoparaempiedradurar
hechoparaperdurar
entre las proliferaciones de herrumbre del tiempo
pero todo cuanto arde en la sangre o la inteligencia
suena a caída de hojas y aniquilamiento
ay cinceles de piedra para hendir la roca
ay impacto sordo de fruto del golpe de las masas
ay facciones abrasadas por la lengua de la caducidad
rostros de piedra
rastros de piedra
semblantes de piedra rapa-nui
pómulos curtidos por la soledad del mundo
friso del desamparo
cuencas imperturbables donde se agazaja el tiempo
como un pequeño animal despavorido
sienes de piedra
mandíbulas de piedra
pedrobasalto o pedroisladepascua
piedras contaminadas por la pasión del hombre
piedras corroídas por las sales del exterminio
piedras que han ido aligerando el volumen
en el polvo sollozante de los adioses

2.2

¡hijo mío!
azotado salvajemente por la desesperación de las olas
Parecía cincelado en granito
hechoparaempiedraendurar
hechoparaperdurar
entre la frenética agitación de las aguas
pero todo cuanto se enciende en el corazón o el tacto
se infecta de perecimiento
ay puntas de obsidiana de las armas de mis abuelos
ay graznido de halcón de las hachas arrojadizas
ay lajas de las calzadas imperiales
rótulas de piedra
vértebras de piedra
escalines de piedra de macho-picchu
cresta en la que afilan su alfanje las centellas
balcón arisco del cóndor
goterón de silencio donde anida el tiempo
como flor entre los costillares triturados del trueno
fémures de piedra
párpados de piedra
pedroasperón o pedromachu-picchu
piedras dejadas de la mano del hombre
piedras caldeadas por los tizones de la agonía
piedras que han ido desvaneciendo el afuera
en el polvo de las despedidas

2.3

¡hijo mío!
desgarrado despiadadamente por las uñas de la sombra
parecías labrado en pedernal
hechoparaempiedramadurar
hechoparaperdurar
entre la silenciosa violencia de las cenizas
pero todo cuanto toca la mano o el amor
empieza a vacilar y desmenuzarse
ay guijarros vueltos silbo de dardo por la honda
ay hornacinas de donde el cierzo expulsó al guerrero
ay volúmenes arrancados al sueño de la geología
muros de piedra
hombros de piedra
dinteles de piedra de inga-pirca
proa despedazada en los arrecifes de lo perecedero
encordadura del aguacero
gran ábside donde golpea el viento
como un muñón de cólera
torso de piedra
cejas de piedra
pedropórfido o pedroinga-pirca
piedras contagiadas por el desvelo del hombre
piedras carcomidas por los líquenes del exterminio
piedras que han ido consumiendo su presencia
devoradas por la supuración de la muerte

III

3.1
desesperado revoloteo del instante
nosotros
los insensatos
los alimentadores de desmesuras y de tumbas
los que nos desvelamos
por saber qué hacemos aquí
anhelamos la inmensidad del océano
y sólo nos pertenece la indecisión de la lágrima
pedropiélago te quise
te tuve pedrogota
pedromar te ansié
te perdí pedroespuma
como a la playa la marea debías sobrepasarme
pero tu muerte crecía más rápido que mi amor
delicada espina de erizo
sombrilla errante de la medusa
agonía de terciopelos del deslizamiento del pez
chillido de la gaviota entre el fragor de la rompiente
todo se ahonda
se hunde
se difunde
parecías forjado con la tenacidad del arrecife
farallón olvidado del tiempo
indeclinable jabalina del albatros

¡pero fuiste aleteo de golondrina en el vendaval!
imaginé disparándose tus huesos
con la gracia tenaz de las columnas
con la agresiva terquedad de las madréporas
¡pero fuiste apenas resplandeciente estertor
del róbalo aventado en las arenas!
ay pedroesteladealgas
ay pedrosalpicaduradeola
en el rutilante acantilado de la vida

3.2
fulminante incandescencia de lo efímero
nosotros
los desatinados
los alimentados con desvaríos y frustraciones
los que nos obstinamos
por justificar el júbilo de estar aquí
codiciamos la vastedad del bosque
y sólo nos pertenece la vacilación de la hoja
pedroselva te quise
te retuve pedropecíolo
pedrofronda te ansié
te perdí pedrohojarasca
como al girasol la semilla debían sobrevivirme
pero tu sangre corría más rápido que mi desvelo
quebradiza aguja de pino
titubeante pupila de la resina
frenesí de mariposas de la lámpara del polen
trino de ruiseñor entre el estruendo de la catarata
todo se ahonda
se hunde
se refunde
parecías erguido con la reciedumbre del olivo
encina olvidada del tiempo
orla inabarcable del vuelo del gavilán¡pero fuiste colibrí en el embudo del huracán!
concebí perfilándose tu frente
con la dulce pertinacia de las cortezas
con el agria avidez de las raíces¡pero fuiste apenas crujido de ala de ángel
de la espiga pisoteada por el casco!
ay pedrohuelladegarza
ay pedrorrasguñodeviento
en el resplandeciente promontorio de la vida

3.3
incesante remolino del ahora
nosotros
los obcecados
los urdidores de discordias y silogismos
los que nos desesperamos
por descifrar los signos de la incertidumbre
ambicionamos la imperturbabilidad de la montaña
y solo nos pertenece la postración del polvo
pedromegalito te quise
te tuve pedroguija
pedrorroca te ansié
te perdí pedroarena
como a la colina la luna debías desbordarme
pero tu angustia cundía más rápido que mi dolor
trizada lámina de lapislázuli
deslumbradora llaga del diamante
relampagueante éxtasis de la vena aurífera
arrullo de paloma entre la vociferación del alud
todo se hunde
se funde
se confunde
parecían implantado con la serenidad del nevado
filón olvidado del tiempo
majestuosa rúbrica del vuelo del gerifalte¡pero fuiste empeño de mariposa en la tempestad!
pretendí recortándose tus hombros
con la poderosa simplicidad de las cumbres
con la perseverancia de las murallas¡pero fuiste apenas súbito centelleo
del guijarro machacado en el torrente!
ay pedrocráterextinguído
ay pedrodesmoronamiento-de arena
en el desfiladero insondable de la vida

IV

en verdad ¿fue verdad?,
¿eras tú el que pendía de la cadena del higiénico
como seco mechón de sauce sobre el río?
ser ido
ser herido
sal diluida
suicida
ah surco de paloma del pensamiento
borrado por el sonido atronador del desdén
ah soberbia del astro que manda al diablo su órbita
ah pertinaz repudiador de lo establecido
pedrogorralrevés
pedromuertealospájaros
pedrorrompelosvidrios
el eterno brazo entablillado
pedro fermentación de vísceras de la vida
¡sólo que ya no estás!
sólo que al cerrarte los párpados
para velar el relámpago congelado en tus ojos
ya no te reconocía
¿eras tú en verdad?
¿eso de helada indolencia de témpano?
¿eso de pavesas que la desesperación insta a soplar?
¿eso que se desmorona en las tinieblas para
siempre?

4.2
en verdad
¿fue verdad?
¿eras tú quien colgaba de la cadena del higiénico
como polea inútil de una construcción abandonada?
ser ido
ser sido
sol de huida
suicida
ah recinto de espejos del pensamiento
empañado por el vaho de amapolas de la pasión
ah fascinación siniestra por el ojo de remolino del vacío
ah sempiterno impugnador de los acatamientos
pedrocalzoncillos al revés
pedrocabezarrasurada
pedroceroengramática
y los faldones de la camisa afuera
pedro ofuscación de enredaderas de la vida
¡sólo que ya no estás!
sólo que al ponerte las manos sobre el pecho
para devolverte a la inocencia delirante de la materia
ya no te reconocía
¿eras tú en verdad?
¿eso de vana crispación de mano de náufrago?
¿eso de cenizas que el viento no tardará en dispersar?
¿eso que devoró su reserva de lumbre en una sola fulguración?


* Efraín Jara Idrovo (Cuenca, 24 de febrero de 1926). Estudios en Derecho (Doctor en Jurisprudencia) y Filosofía y Letras, Universidad de Cuenca. Decano de la Facultad de Filosofía y Letras (1970-1975). Miembro de la Academia de la Lengua. Premio Nacional de Literatura “Eugenio Espejo” (1999). Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay (1970.-1984 y 2003-2007). Director del Guacamayo y la Serpiente, Revista de la Sección de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay. 

Obra Poética:Carta en soledad inconsolable (1946);Tránsito en la ceniza (1947);Rostro de la ausencia (Cuenca, 1948); Dos poemas (1973); Sollozo por Pedro Jara (Cuenca, 1978); El mundo de las evidencias (Cuenca, 1980); In memoriam (Cuenca, 1980); Alguien dispone de su muerte (Cuenca, 1988); De lo superficial a lo profundo(Quito, 1992); Los rostros de Eros (Cuenca, 1997); El mundo de las evidencias -obra poética, 1945-1998- (Quito, 1999). 

(Fuente: https://circulodepoesia.com/)

martes, 9 de junio de 2026

UNA IRANÍ UNIVERSAL

EVOCACIÓN DE MARJANE SATRAPI
por Ankor Inclán

La semana pasada nos dejó Marjane Satrapi. Tenía 56 años. Su familia dijo que murió de tristeza, catorce meses después de que muriera el amor de su vida.

Hay muertes que tienen una lógica brutal que no necesita diagnóstico médico.

Nació en Rasht, Irán, el 22 de noviembre de 1969. Creció en Teherán en una familia de intelectuales de izquierdas. Su madre le dijo algo que aparece en Persépolis y que ella nunca olvidó:

"En tu vida conocerás muchos tontos. Si te hacen daño, recuerda que es porque son estúpidos. No respondas a su crueldad. No hay nada peor que la amargura y la venganza. Muestra tu dignidad y tu integridad."

Su madre tenía razón. Y Satrapi pasó toda su vida demostrándolo.

Sus padres la mandaron a Viena a los catorce años. Sola. Para que sobreviviera. Años después, instalada en París, tomó un lápiz y dibujó en blanco y negro lo que había vivido. Sin colores. Sin adornos. Con una línea directa que contaba la infancia de una niña iraní mientras el mundo que conocía desaparecía a su alrededor.

Lo llamó Persépolis. Se publicó en el año 2000. Se tradujo a más de cuarenta idiomas. La película de animación que codirigió con Vincent Paronnaud ganó el Premio del Jurado en Cannes en 2007. En algunos estados de Estados Unidos intentaron prohibirlo en las escuelas, lo que garantizó que miles de adolescentes lo leyeran con más atención de lo habitual.

Lo que Satrapi entendió que la mayoría de los artistas políticos no entienden: que la intimidad es más subversiva que el manifiesto. Que una niña mirando al lector con el velo puesto y cara de no estar de acuerdo llega más lejos que cualquier discurso.

En 2022, cuando el régimen iraní asesinó a Mahsa Amini, coordinó Femme, Vie, Liberté, un libro colectivo de diecisiete historietistas de todo el mundo. Publicó la versión en persa de forma gratuita en internet para que llegara a Irán.

En 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias. Ese mismo año fue elegida miembro de la Academia de Bellas Artes de Francia. En abril de 2025 murió su marido. En junio de 2026 murió ella. Persépolis sigue en las librerías. El régimen que dibujó sigue en pie. Y las mujeres iraníes siguen en la calle. Ella les dio un lenguaje.


(Fuente: https://x.com/ankorinclan/status/2062469434149609829?s=20 )

*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboación con TDP (The Daily Punch)


lunes, 8 de junio de 2026

LA AMENAZA DE LA ILUSTRACIÓN OSCURA

 CARTA AL PUEBLO ARGENTINO

por Elisa Carrió
5.6.26.

En el país donde reinaba la oscuridad apareció la luz”

Isaías 9 

Cómo lo vengo diciendo en los cursos y en los medios, Argentina es el lugar elegido para un experimento social de terribles consecuencias para la libertad humana, de pensamiento, de expresión, de vida digna, de espacios de intimidad, de libre albedrío; y esto viene de la mano de la no regulación de la IA que es la disolución de toda regla moral o jurídica, el fin del estado, la privatización de la fuerza tanto militar como policial en manos de grupos privados: a saber inversiones de súper RIGI que con inconsciencia, sin medir consecuencias, y a esta altura de absoluta mala fe, propician el Presidente Milei y Federico Sturzenegger. Por lo que habilitar estos regímenes y habilitar esta ideología amenaza a la sociedad en su conjunto y nos lleva al pleno totalitarismo privado de una corporación: la de Peter Thiel.

Por eso es que él señala a León XIV como el anticristo. Porque clara y oportunamente, y como lo enseño en mis cursos, el Papa invoca a Hannah Arendt en "Los orígenes del totalitarismo", libro que vengo enseñando desde hace 49 años en la universidad.

El problema que enfrentamos es existencial. Nadie puede hacerse el distraído y nadie quiere registrar, porque empieza el mundial de fútbol. Y esto es una Prueba de Dios. Quien no esté atento y siendo luz en medio de la oscuridad, diciendo no, aunque sea íntimamente, será culpable político desde hoy y para siempre del totalitarismo que se avecina. (Karl Jaspers, “La culpa en referencia a la culpa política del pueblo alemán”) Los llamo a la resistencia desde la conciencia.

Desde “VOCES, en defensa para nuestra cultura y por la justicia y la paz” exhortamos a defender la ley expresada en nuestra Constitución, la libertad auténtica, el libre albedrío, el derecho y la justicia sin las cuales no hay sociedades posibles ni pensamiento crítico.

El artículo de opinión de hoy del Presidente Milei en el Financial Times confirma su adhesión plena a Peter Thiel, su filosofía, sus creencias y su poder económico; y toma a la Argentina como experimento catastrófico para la dignidad humana.

A los que creen en Dios y a los que no creen pero creen en la humanidad, a los valientes, a los abuelos, a los padres, a los jóvenes, los llamo a decir NO. NO en nuestro nombre, NO en nombre de la nación argentina, NO en nombre del capricho irracional del presidente. Está claro que el anticristo es Peter Thiel y que ellos forman parte de lo que se llama la ilustración oscura. Frente a la oscuridad tenemos que elevar la luz de nuestras conciencias y nuestras creencias más profundas.

(Fuente: https://x.com/elisacarrio/status/2062701523973353692?s=20 )

*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboación con TDP (The Daily Punch)


THIEL, EL OSCURO

 PETER THIEL: EL PERFIL DEFINITIVO

por Adrián Ramírez
7.6.26.

La llegada del líder tecnofascista a Argentina y el evidente vacío legal que Milei le ha preparado es una amenaza para las democracias de toda Latinoamérica. Cuando el mundo lo señala como lo más oscuro del libertarismo, no exagera.

El Expediente Epstein

La desclasificación de archivos del Departamento de Justicia de EE. UU. expuso la profundidad de la simbiosis entre Thiel y Epstein. No fue un contacto casual: Epstein inyectó $40 millones de dólares en Valar Ventures (la firma de Thiel), coordinaba la compra de acciones de Palantir y gestionaba la ingeniería fiscal de la colosal cuenta Roth IRA de Thiel, valorada en más de $5,000 millones de dólares. Ante el colapso reputacional de Epstein en 2015, la respuesta de Thiel fue tajante: "Si me dejara intimidar por la mala prensa, no habría llegado a ningún lado". El pacto incluía invitaciones recurrentes a su isla privada bajo una inquietante respuesta de Thiel: "¿Cuándo vas a estar tú ahí?".

La muerte consciente de la democracia

Thiel no maquilla sus ambiciones feudales. En 2009 sentenció en un ensayo para el Cato Institute: "No creo que la libertad y la democracia sean compatibles". Financia activamente a la extrema derecha estadounidense (como el senador J.D. Vance) y promueve corrientes neorreactivas que sitúan a las élites tecnológicas por encima de los estados nacionales. Para este diseño de época, el sufragio y la regulación estatal son estorbas biológicos que frenan la aceleración absoluta del capital.

Palantir y el Ojo de Dios

El verdadero instrumento biopolítico de Thiel es Palantir Technologies, corporación bautizada en honor a las piedras videntes de Tolkien y financiada en su origen por In-Q-Tel (el brazo de inversión de la CIA). Palantir procesa billones de puntos de datos para desmantelar el anonimato civil de Occidente. Desde programas secretos de vigilancia predictiva en Nueva Orleans (que predecían delitos cruzando datos policiales y redes sociales) hasta el software militar, su máxima fundacional es una confesión de soberanía fría: "Prefiero ser visto como diablo que como incompetente".

La ley como arma de destrucción masiva (El caso Gawker)

Su desprecio por los contrapesos democráticos se tradujo en una guerra financiera contra el periodismo. Thiel inyectó secretamente $10 millones de dólares para financiar la demanda del exluchador Hulk Hogan contra el medio digital Gawker Media, logrando llevarlo a la bancarrota en venganza por haber revelado su homosexualidad años atrás.

Estética gótica y la inmortalidad feudal

El rasgo definitivo de este soberano en la sombra es su pánico al deterioro biológico. Thiel financia investigaciones de criogenia para ser congelado al morir e invierte sumas multimillonarias en la parabiosis: la controvertida transfusión de plasma sanguíneo de individuos jóvenes a organismos viejos para revertir el envejecimiento. El apodado "Vampiro de la Bahía" representa el pináculo del deseo tecnofeudal: privatizar la propia muerte y perpetuar la jerarquía de clase a nivel celular.

En conclusión, Peter Thiel es el prólogo viviente de un absolutismo técnico y global muy peligroso. Su perfil demuestra que el verdadero peligro del poder digital no es la libertad de mercado, sino la construcción de un panóptico privado, sin fronteras y blindado por la impunidad jurídica de un gobierno cómplice y la longevidad artificial.

Todo lo que suceda con Palantir en la región sucederá en el corto plazo: la libertad que no había encontrado en otros países la terminó encontrando fácilmente en Argentina gracias a a la patocracia mileísta. Y una vez puesto en marcha el experimento que soñaba Thiel, empezaremos a ver cuál era verdaderamente el plan. Solo que será muy tarde.

(Fuente: https://x.com/_adrianramirez_/status/2063424729340375225?s=20 )

*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboación con TDP (The Daily Punch)

domingo, 7 de junio de 2026

LA ENFERMEDAD DE CHILE

 

Nota introductoria de Über Mansilla


Daniel Matamala nos deja esta semana su columna más contundente sobre Chile; país al que nuestro colaborador Vulgarino Picantáñez bautizó en este blog como “Chanchullo” o “Penumbra”, pues logró identificar su condición ontológica de “Sociedad Picaresca”, en la que su ser aparencial no es sino su mismidad engañosa anclada en el tiempo. Vivimos, escribe Picantáñez, en un país vulnerable que se llenó de “republi-cacos”.

Matamala nos dice que la inercia pícara de Chile aspira a que el país independientemente de quien lo gobierne se parezca siempre a sí mismo, de modo que las secreciones compactas y conformistas de lo mismo que se suceden tras cada nuevo gobierno (que en verdad es el mismo), produzcan la penumbrosa entelequia de la “identidad nacional”.

¿Hubo momentos en la historia de Chile en que el país abandonó su ensimismamiento y quiso ser otro? Matamala no se hace esa pregunta, quizás encerrado en su propio escepticismo, tan insoportable como la pesarosa lápida que le ha puesto a la República. Sin embargo, es posible que Chile, entre 1930 y 1970, haya querido despojarse de su mismidad aupado por tres proyectos nacionales ambiciosos, al frente de los cuales estuvo un trío de políticos con auténtica vocacion de Estado: Pedro Aguirre Cerda, Eduardo Frei y Salvador Allende; una conjunción inédita, como se ve, de liberales, cristianos y socialistas.

La ruptura de la democracia y el abandono del concepto de “Estado nacional” trajo consigo El Nuevo Orden; es decir, la restauración, en los hechos, de la Mismidad mediocre, vigente hasta el día de hoy.

En palabras de Matamala, Chile vive bajo un estado patológico de estancamiento, cuyos síntomas, acaso terminales, son la incapacidad para aprender a hacer nuevas cosas, el manejo repetitivo de una economía sin complejidad, tan débil que no puede competir; y finalmente, los enormes vacíos en educación, innovación e inversión.

Vemos con Matamala que el país de la Fronda Farandulesca y del pícaro republi-caco que lo puebla se dedica a reir, cantar y robar, mientras el Chile profundo no se mueve; permanece inmutable, esperando ser sacudido de su modorra, de su apatía acomodaticia.

En 1941, Gabriela Mistral, en un recado dirigido a Joaquín Edwards Bello, aludió a esta indiferencia nacional y dijo de nosotros, los chilenos, que éramos “una tribu de sordos estupendos”; y con anterioridad, en Tala (1938), en el poema "País de la ausencia" evocó una tierra ligera y extraña, que le hizo decir este verso incisivo, abrupto y visionario sobre la condición chilena: “Y en país sin nombre me voy a morir...”

jueves, 4 de junio de 2026

 AUTOFICCIÓN, VENGANZA FAMILIAR Y UN CONSEJO

por Vulgarino Picantáñez
Estocolmo 12.1.26.

Acuñado como concepto en 1977 por el crítico ruso Serge Doubrovsky, la autoficción literaria, el género híbrido más popular desde hace casi medio siglo, consiste en sacar al sol los trapitos sucios de las familias pequeñoburguesas. En Europa sus cultores escriben de padres alcohólicos, de incesto y violencia intrafamiliar, de hermanos drogadictos o discapacitados, de abuelos con pasado nazi, sin que lleguen a faltar entre sus páginas abominables los tíos pedófilos. Ahora bien, por alguna razón que desconozco, Francia parece ser la cuna de la autoficción. Yo me atrevería a decir incluso que hasta tiene un Premio Nobel en la figura de Annie Ernaux.

El morbo posee también una parte postfáctica extraliteraria: el lector espera que en algún momento el autor sea demandado por difamación. Seguir el escándalo por las redes y los medios de comunicación es un apéndice importante sin el cual la lectura de la novela queda incompleta.

He aquí algunos ejemplos excitantes de persecución literaria, tomados de un artículo reciente del diario The Guardian. Veamos:

Primero, asoma el caso de la historiadora francesa Cécile Desprairies, quien fue demandada por difamación por su hermano y un primo por la representación de su difunta madre y su tío abuelo en su novela de 2024 "La Propagandiste."

El resentimiento del autor hacia las personas atacadas impregna toda la obra, concebida como un auténtico acto de venganza familiar”, afirmaron los demandantes. Alegaron la ausencia de pruebas que respaldaran la trama central de la novela, la colaboración de una mujer con los nazis, y solicitaron la retirada del libro del mercado y su eliminación.

En el segundo caso, de 2013, la destacada escritora de autoficción Christine Angot y su editor, Flammarion, fueron condenados a pagar en conjunto 40.000 € en concepto de daños y perjuicios por invasión de la privacidad contra la expareja de su amante en su novela "Les Petits". Otra autora, Camille Laurens, fue demandada por su marido en 2003 por el uso del nombre de su hija en la novela "L'Amour", aunque ella ganó el caso.

En tercer lugar, tenemos al prolífico autor noruego Karl Ove Knausgård, cuya serie de seis volúmenes, «Mi Lucha», tematiza con frecuencia su difícil relación con su padre alcohólico. Knausgård fue amenazado con una demanda por difamación por su tío antes de la publicación del primer volumen.

Por si fuera poco, en 2018 el Teatro Nacional de Bergen fue amenazado con una demanda similar por una adaptación teatral de una novela autoficcional de Vigdis Hjorth, interpuesta por la propia madre de Hjorth.

Estas amenazas nunca se materializaron en acciones judiciales; en el caso de Noruega, las familias retratadas en la autoficción de sus parientes han tendido a encontrar una retribución satisfactoria a través de medios creativos en lugar de vías legales. La ex esposa de Knausgård, Linda Boström Knausgård, ha publicado una novela que parece refutar el relato ficticio de su ex sobre su ruptura, mientras que la hermana de Hjorth, Helga, y un supuesto ex amante, Arild Linneberg, crítico literario, han escrito sus propias "contranovelas".

Desde esta columna, les recomiendo a mis queridos amigos una pequeña gestión de carácter preventivo que yo, por mi parte, asumiré con urgencia mañana mismo: la firma ante notario calificado de un documento en que nuestras parejas y sus eventuales ex; nuestros hijos y nietos, además de nuestros infaltables tíos, se comprometan a no pasarse a las filas de la autoficción por ningún motivo. Y que la tarea de honrar la memoria de los nuestros se le siga encomendando al inocente y risueño álbum familiar, siempre a mano.




domingo, 31 de mayo de 2026

ADIÓS A EDGAR MORIN

 


"Para envejecer bien, hay que conservar en uno mismo las curiosidades de la infancia, las aspiraciones de la adolescencia, las responsabilidades del adulto, y en el envejecimiento intentar extraer la experiencia de las edades anteriores."

EDGAR MORIN, Lecciones de un siglo de vida


ADIÓS A EDGAR MORIN
por Dominique de Villepin
30.5.26.

La desaparición de Edgar Morin (1921-2026) nos deja huérfanos de una voz rara: la de un hombre que nunca renunció a pensar la humanidad en toda su complejidad. Nos lega la esperanza de una política de civilización capaz de reconstruir un mundo derrumbado.

Resistente, sociólogo, filósofo, había comprendido mejor que muchos que el futuro no se construye ni en las certezas cerradas, ni en las simplificaciones brutales, sino en el esfuerzo paciente de relacionar lo que nuestra época demasiado a menudo separa: la razón y la poesía, la ciencia y la conciencia, la nación y la humanidad, la libertad y la fraternidad.

En la hora en que el mundo cede a los reflejos del miedo, la división y el enfrentamiento, Edgar Morin nos deja en herencia una exigencia: no mutilar nunca lo real para hacerlo cómodo; no renunciar nunca a comprender al otro; no separar nunca la lucidez de la esperanza.

Fue un pensador de lo trágico, nunca del renunciamiento. Un hombre de memoria, siempre vuelto hacia el futuro. Un francés universal. Su pensamiento nos abre el camino. Su voz, tan amistosa y fraterna, nos acompañará durante mucho tiempo.

[Fuente: https://x.com/Villepin/status/2060620799543804288?s=20]

*Un servicio de NAP (Notiñol Associated Press) en colaboración con TDP (The Daily Punch)