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martes, 28 de diciembre de 2010

RECORDANDO A ENRIQUE MORENTE

Entre todos los homenajes tributados al recientemente fallecido cantaor flamenco ENRIQUE MORENTE, destaco la evocación de Radio Televisión Española, que quiso recordarlo con un programa de larga duración emitido en 1999. En éste, Morente se da tiempo para conversar con su anfitrión, el cantante Miguel Bosé, amén de ofrecernos bellísimos números, como aquél en que fusiona su particular flamenco con un coro de voces búlgaras y un cante inflamado e intenso del que brotan versos de San Juan de la Cruz. ¡Tremendo!



De su vasta discografía tengo a mi alcance, entre otras, la obra “SUEÑA LA ALHAMBRA” (2005), de la que he extraído el tema “La última carta”, epístola que Miguel de Cervantes enviara al Conde de Lemos en 1616.

lunes, 27 de diciembre de 2010

LA ORQUESTA ARAGON EN FRANCIA

Soberbia actuación de esta famosísima orquesta cubana, fundada por Oreste Aragón en 1939.
Al talento de sus experimentados músicos se une en esta ocasión la maestría de una joven pareja de bailarines, compuesta por Yaimara Rodríguez y Ángel Santos. El registro de este maravilloso concierto del 23 de diciemb
re pasado se lo debemos al canal ARTE WEB LIVE.









domingo, 20 de junio de 2010

ENTREVISTAS / El escritor Juan Goytisolo en Radio Nederland

He sido lector persistente de Juan Goytisolo desde mis lejanos años de juventud, en especial de su obra ensayística, a la cual ingresé leyendo el enjundioso volumen “DISIDENCIAS”, de 1978, aunque tampoco me olvido de “ EL FURGÓN DE COLA”, obra igualmente incisiva y reveladora. Quien lea al Goytisolo ensayista, prepárese para adentrarse en una visión no canónica de la literatura y en una revisión heterodoxa, documentada y sin concesiones de la cultura hispánica, en su sentido más amplio. Dejo aquí una pequeña bibliografía goytisoliana representativa de los últimos veinte años de su labor crítica y narrativa:

Cuaderno de Sarajevo (1994)
El bosque de las letras (1995)
Las semanas del jardín (1997)
De la ceca a la Meca (1997)
Cogitus interruptus (1999)
Carajicomedia (2000)
El exiliado de aquí y de allá (2008)


Y ahora a la interesantísima entrevista de Radio Nederland:

domingo, 13 de junio de 2010

DANZA / El Ballet Real de Camboya

Culmina hoy la décimosexta edición del Festival de Músicas Sacras del Mundo, con sede en la ciudad marroquí de Fez. Este año el punto culminante ha sido el espectáculo brindado por el Ballet Real de Camboya, cuya magnífica actuación se puede ver en el siempre generoso canal franco-germano Arte Live Web.

Para adentrarse aún más en este tipo de danza, reproduzco a continuación un ilustrativo artículo de la Unesco:

"Famoso por los gestos gráciles ejecutados con las manos y por sus magníficos trajes, el Ballet Real de Camboya (también llamado danza clásica jemer) está estrechamente asociado a la corte jemer desde hace más de mil años. Sus representaciones acompañaban tradicionalmente las ceremonias reales y diversos acontecimientos como coronaciones, bodas, funerales o fiestas jemeres. Esta forma de arte, que estuvo a punto de ser aniquilada en los años setenta, es venerada por los camboyanos del mundo entero.

Cuenta la leyenda que el ballet es tan antiguo como los mismos jemeres. Las primeras representaciones de bailarines esculpidas, como las que ornamentan los famosos templos de Angkor, aparecieron ya en el siglo IX. La danza, a la que se confiere una función sagrada y simbólica, encarna los valores tradicionales de refinamiento, respeto y espiritualidad. Su repertorio perpetúa las leyendas asociadas a los orígenes del pueblo jemer.

Por consiguiente, los camboyanos han considerado desde siempre esta tradición como el emblema de la cultura jemer. En el repertorio clásico se distinguen cuatro tipos de personajes: la mujer, Neang; el hombre, Neayrong; el gigante, Yeak; y el mono, Sva. Cada uno posee colores, trajes, maquillaje, máscaras y gestos distintivos. Esas posturas y gestos codificados, cuyo dominio requiere años de formación intensiva, evocan toda la gama de las emociones humanas, desde el miedo y la cólera hasta el amor y la alegría.

Las representaciones están acompañadas por una orquesta de música sacra, al tiempo que un coro femenino va comentando la acción y poniendo de relieve las emociones que miman los bailarines. No es sorprendente que estos selectos bailarines fueran considerados como los mensajeros de los reyes ante los dioses y los antepasados.

El Ballet Real casi dejó de existir bajo el régimen represivo de los jemeres rojos, que exterminaron a casi todos los maestros de baile y de música. Inmediatamente después de la derrota de Pol Pot en 1979, resurgieron los grupos de baile y se reanudaron las representaciones del antiguo repertorio. El baile clásico, asociado de nuevo al rey y a la religión de Camboya, desempeñó un papel crucial en la reconstrucción de la identidad nacional.

En los últimos años, el ballet casi ha llegado a recobrar el esplendor de antaño, pero se enfrenta a numerosas dificultades, como la falta de dinero y de lugares para las representaciones, la competencia de los media modernos y el riesgo de convertirse en una mera atracción turística. Sólo algunos maestros aún vivos poseen un conocimiento profundo de todos los aspectos de esta rica tradición."


sábado, 12 de junio de 2010

CINE / dos documentales inobjetables

He aquí que he visto recientemente dos valiosos documentales que me veo en la obligación de recomendar. El primero de ellos se llama “Música cubana –The sons of Havana” y pertenece al director German Kral. El film es un homenaje a la vieja guardia de la música cubana personificada en este caso por el solista Pío Leyva. Sin embargo, la película también es un saludo de bienvenida a la nueva generación de músicos de la isla, encarnada en figuras como Osdalgia, Telmary Díaz o El Nene.


El segundo documental nos lleva a terrenos que nada tienen que ver con la música; se trata, por el contrario, de una película que nos traslada al desgarrador mundo de la violencia política en Colombia; me refiero naturalmente a la película “Los pecados de mi padre”, del director Nicolás Entel, y que tiene como protagonista a Sebastián Marroquín, hijo del fallecido narcotraficante Pablo Escobar, acribillado en 1993. En su artículo “Pecados de mi padre”, publicado en el País Digital, el escritor Mario Vargas Llosa comenta:
“Porque la confesión del joven protagonista de este documental, más que un testimonio sobre el horror y la sangre en que transcurrió su vida y la de su madre y su hermanita menor -los tres sobrevivieron de milagro a un atentado de enemigos de su padre que hicieron explotar el edificio Mónaco, donde vivían, con 700 kilos de dinamita-, es la radiografía más persuasiva y más dramática del fenómeno de la violencia que vivió Colombia en los años 80 y los 90 por las guerras entre carteles de la droga y las que libraban todos ellos con las fuerzas del orden.”




sábado, 5 de junio de 2010

MÚSICAS / El vallenato


Según la enciclopedia Wikipedia no empastada, el vallenato es un género musical autóctono de la Costa Caribe colombiana, aunque su popularidad se ha extendido hoy a todas las regiones del país y países vecinos como Venezuela, Panamá y Ecuador. Se interpreta tradicionalmente con tres instrumentos: el acordeón diatónico, la guacharaca y la caja (tambor pequeño de cuero de chivo). Los ritmos o aires musicales del vallenato son el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora.
La siguiente selección de canciones que espero les guste, proviene de uno de los sitios colombianos más parranderos de Internet: El Festival de la Leyenda Vallenata, cuya cuadragésima tercera edición contó con la presencia del Nobel de Literatura, Gabriel García Márquéz. Gabo, tan dicharachero como de costumbre, agradeció la invitación al Festival con las siguientes palabras: “Reafirmo mi amor por el folclor vallenato al cual he estado ligado toda mi vida y les recuerdo a los presentes que mi novela 'Cien años de soledad' es un vallenato de 350 páginas al que sólo le he puesto una letra extensa.


miércoles, 2 de junio de 2010

LECTURAS / Vislumbres de Clarice Lispector

1
“Pensar sin ningún pensamiento es lo que llamo meditación.”
2
…”Y no aguanto lo cotidiano. Debe de ser por ello por lo que escribo. Mi vida es un único día.”
3
“Anhelo lo que aún no he experimentado. Mayor espacio psíquico. Estoy felizmente más loca. Y mi ignorancia aumenta.”
4
…”también yo padezco la vasta e informe melancolía de haber sido creado.”
5
…”lucho con suma ansiedad por alcanzar una novedad de espíritu.”
6
”Entonces hablaré de los inconvenientes de escribir. Del torbellino que es ponerse en estado de creación.”
7
“En lo que escribo solo me interesa encontrar mi timbre. Mi timbre de vida.”
8
”La realidad es más inaccesible que Dios, porque no se le puede rezar a la realidad.”
9
“Cuanto más se escribe más difícil es escribir.”
10
“El mundo está tan alegre como un circo desvalido.”
11
“Lo que madura por completo puede podrirse.”
12
…”Ya que soy, la cuestion es ser.”
13
”Necesito grandeza y olor a hierba.”

[Citas extraídas de las obras “La hora de la estrella” (ed. Siruela, 2006) y “Un soplo de vida” (Siruela,2000), de Clarice Lispector]

MÚSICAS / "The American Songbook"


Escuchar radio por Internet es una de mis más arraigadas costumbres de navegante; llegar a casa después de una jornada de trabajo y simplemente conectarse a una emisora es un acto repetitivo que compite con las tentaciones de abrirse paso hacia ocio por el camino más fácil, es decir, encendiendo la tele, esa caja de pandora o ese horno crematorio cuyas llaman nos invitan a su infierno de programas concurso. Prefiero la radio, por lo tanto, porque en ella todavía hay mundos por descubrir, pues -no hay que olvidarlo- yo soy ante todo un explorador con rango de almirante.
La emisora SKY FM nos puede deparar, por ejemplo, muchísimas sorpresas, sea cual fuere el programa que decidamos sintonizar.Yo me cuelgo a menudo de su “The american songbook”, una serie entre jazz y música popular que me ha permitido conocer un número significativo de nuevas voces y canciones del vastísimo repertorio norteamericano. No he resistido la tentación de elaborar una pequeña muestra con lo que me más me ha gustado.




Dejo también la lista de canciones, por si el alma de algún oyente quedara temblando, y se preguntara asombrado por el nombre de lo que acaso ha oído por primera vez.

1. Come back to me love – Shirley Horn & Eugene Maslov trio
2. What Now My Love - Frank Sinatra & Aretha Franklin
3. Skylark - Linda Ronstadt
4. Embraceable YouI Got It Bad and That Ain't Good - Louis Prima & Keely Smith
5. Smile – Natalie Cole
6. Taking A Chance On Love - Renee Olstead
7. My Funny Valentine - Tony Bennett
8. Cheek to cheek - Chantal Chamberlain
9. For All We Know -Susannah McCorkle
10. I Could Have Danced All Night - Peggy Lee
11. I Concentrate On You-Patricia Barber
12. Dedicated to You - Johnny Hartman & John Coltrane

lunes, 31 de mayo de 2010

MÚSICAS / Dos recomendaciones de última hora

El canal franco-alemán Arte Live Web dispone de un archivo musical sin precedentes, con géneros para todos los gustos. Invito al lector de este blog a ver dos conciertos formidables; el primero data del 10 de enero de este año y es una homenaje a Django Reinhardt, en el centenario de su nacimiento."Manoir de mes rêves" se llama el concierto y reúne al virtuoso de la guitarra Angelo Debarre y sus amigos, tan impresionantes como él.


El segundo concierto recomendado es más reciente y forma parte del "Africa Festival" de la ciudad alemana de Würzburg. En él destaca la presencia de un grande de la música africana, el senegalés Youssou N'Dour
. A disfrutar se ha dicho!

sábado, 29 de mayo de 2010

CARTA DE NAVEGACIÓN 16 / Elecciones en Colombia

Mañana domingo los colombianos acudirán a las urnas para elegir a un nuevo presidente. En esta ocasión, la campaña presidencial de los “nobles” de siempre ha sido alterada por la aparición en la escena política nacional del llamado "binomio de oro”, compuesto por el matemático y filósofo Antanas Mockus, ex alcalde de Bogotá, y por Sergio Fajardo, doctor en lógica matemática y ex alcalde de Medellín. Ambos han sellado una alianza que podría llevar al Partido Verde de Mockus a una segunda vuelta, por decir lo menos; sobre estos dos políticos atípicos y los demás candidatos, el escritor colombiano Héctor Abad ha escrito una esclarecedora crónica, “Dos matemáticos y un delfín”, publicada por El País Digital en su edición de hoy.

De Antanas Mockus he hallado esta interesante entrevista en tres partes, donde el ex alcalde habla de las “miradas urbanas” que mejoraron la calidad de vida de Bogotá durante su gestión.

A Sergio Fajardo y Antanas Mockus se los puede ver también en el popularísimo programa de debate “Pregunta Yamid”, de la televión colombiana.

Ahora bien, si tuviera que juzgar por el reciente debate presidencial emitido por la cadena CARACOL TV, me parece que el candidato más agudo y convincente es Gustavo Petro, de la coalición de izquierda "Polo Democrático." Creo que su programa político queda claramente reflejado en esta breve entrevista caracoliana:

viernes, 28 de mayo de 2010

CARTA DE NAVEGACION 15 / por El Almirante

Ya he recomendado con anterioridad la página "OTRO CANAL", que reúne las entrevistas del profesor de literatura y animador cultural Cristián Warnken, creador del programa "UNA BELLEZA NUEVA". Aquí les pongo tres de mis favoritas. Dos diálogos substanciosos con el cineasta Raúl Ruiz y una no menos medular entrevista al poeta y fotógrafo Claudio Bertoni. Hasta una próxima.


Raúl Ruiz [2002]



Raúl Ruiz [2007]


Claudio Bertoni [2006]

LECTURAS / Bruno Schulz


Confieso medio avergonzado que el escritor polaco Bruno Schulz me penó tres veces antes de que yo lo empezara a tomar en serio. La primera, en Francia, cuando lo descubrí en el Museo Judío de París con motivo de una exposición sobre escritores y artistas polacos de la preguerra. En aquella muestra figuraba también Witold Gombrowicz, quizás el escritor más famoso y reputado de su generación. Los dibujos de Schulz se me quedaron grabados en la memoria pero no así su literatura. La segunda aparición fantasmal de Schulz ocurrió en Estocolmo; recuerdo entonces que una compañía de teatro local había hecho una dramatización de sus textos, proclamando su estreno a los cuatro vientos. Pero no asistí. Tampoco busqué sus libros. El tercer y último momento schultziano-epifánico aconteció en Internet, a propósito de una búsqueda que nada tenía que ver con el escritor polaco. Pero quién sabe cómo, llegué a él y entonces me dije: este señor, que me anda persiguiendo, quiere algo conmigo; por lo demás, nada de misterioso, pues lo que un escritor pide siempre es ser leído, nada más. Me puse entonces en campaña y acudí a librerías y bibliotecas en busca de sus libros. Así, pude leer dos de sus maravillas: “Las tiendas de canela fina” y “El sanatorio de la clepsidra”, traducidas al castellano por Ediciones Maldoror.

El otoño al acecho”, uno de los retratos más vivos de la personalidad y obra de Schulz, está firmado por Adam Zagajewski, cuya semblanza del escritor polaco fuera divulgada en su día por el extinto boletín LA QUINTA DE RECREO, el que hoy ante notario ha autorizado su reproducción es este blog. Aquí está, pues, en persona, Bruno Schulz, inspirador secreto, entre otros, de nuestro Roberto Bolaño, quien lo nombra un par de veces en la biografía del infame aviador y poeta, Ramírez Hoffmann.



EL OTOÑO AL ACECHO
El tímido y menudo profesor de dibujo y manualidades del instituto de secundaria de Drohobycz había saboreado unos cuantos momentos dulces de fama literaria antes de morir, en noviembre de 1942, de un disparo de un miembro de las SS en una calle de su ciudad natal. Si olvidamos por un instante su trágica muerte, su carrera recuerda a la de los escritores de otros países o continentes. Un autodidacta de provincias empieza a escribir y a dibujar para sí mismo y para un puñado de amigos íntimos. Se cartea con artistas desconocidos y principiantes como él, con quienes comparte sus sueños, pensamientos y proyectos. Cada vez que conoce a alguien que tiene acceso al mundo artístico real, a las editoriales reales y a los escritores famosos, se muestra temeroso y zalamero, como en las cartas que dirigió al profesor Szuman (a quien vi alguna vez en Cracovia en los años sesenta: un anciano psicólogo obligado por razones políticas a romper por completo y de forma prematura con la universidad)

Luego, gracias sobre todo a la influencia de la eminente escritora Zofia Nalkowska, el profesor de dibujo con talento se convierte en la sensación literaria de la temporada y entre los destinatarios de sus cartas aparecen de repente los nombres de las figuras más relevantes de la escena cultural polaca de preguerra: Stanislaw Ignacy Witkiewicz (Witkacy), Julian Tuwim o Witold Gombrowicz. Schulz llega a conocer a Boleslaw Leśmian, un poeta al que admira. Mantiene una breve aventura amorosa con Nalkowska. Visita Varsovia, en cuyos salones literarios se introduce calladamente, como siempre, y sin ninguna pretensión. Allí capta una imagen del ambiente literario de la Varsovia anterior a la Segunda Guerra Mundial: los cafés y apartamentos elegantes en los que, por el momento y en igualdad de condiciones, se encuentran las futuras víctimas de dos totalitarismos y quienes en la posguerra llegarán a ser los funcionarios de una literatura nacionalizada. Witkacy se quitará la vida en septiembre de 1939 tras la invasión de los territorios orientales de Polonia por parte del Ejército Rojo. Gombrowicz partirá hacia Argentina. Tuwim hacia Estados Unidos. Nalkowska y Tadeusz Breza acabarán siendo representantes del aparato literario comunista.

Pero el Schulz famoso y reconocido no abandonará la correspondencia con sus amistades menos ilustres, sobre todo si son mujeres. Escribirá largas cartas a Debora Vogel, Romana Halpern y Anna Plockier, todas las cuales perecerán en diferentes episodios del Holocausto.

Schulz publicó sus obras con los mejores editores y en el semanario más destacado, Wiadomości Literackie (Novedades literarias) y fue atacado por los críticos de las dos vertientes del espectro político: por los agresivos críticos marxistas, que lo atacaban por no ser realista, y por los propagandistas de la extrema derecha, que lo acusaban de ser demasiado judío; pero su posición no quedó debilitada por estas incursiones enemigas. Schulz, que como artista era un poeta y un bardo de provincias, en el mundo literario recibió, paradójicamente, el apoyo y la protección de los exponentes de la corriente política y literaria dominante. Sus viajes a la Varsovia hegeliana (¿acaso no son hegelianos todos los capitalistas?) se convirtieron en otra fuente de tensión en su vida y su pensamiento. Claro que las lumbreras de la capital tenían cierto atractivo. En una de sus cartas, por ejemplo, señala que ha conocido al famoso director Ryszard Ordyński, pero regresa aliviado a su pequeña Drohobycz. Se plantea la posibilidad de trasladarse a Varsovia, pero siempre regresa a su ciudad natal.
Los destinatarios menos famosos de las cartas de Schulz solían ser personas con conflictos de identidad profundamente arraigados, personas que, de vez en cuando, quedaban suspendidas en un estadio intermedio entre la enfermedad y la salud, que vacilaban entre dos lenguas (el yiddish y el polaco), que no estaban seguras de haber acertado con su opción artística y que experimentaban la misma atracción por la música y la pintura que por la literatura. Estaban unidos a Schulz porque él tampoco estaba seguro de su elección entre las artes gráficas y la prosa, entre la vida familiar y la soledad creadora, entre la literatura polaca y la alemana (adoraba a Rilke y a Mann), entre Drohobycz y Varsovia. Sin embargo, partiendo de estas contradicciones e indefiniciones, Schulz fue capaz de alumbrar una visión soberana, evocadora y personal. Incluso a finales de los años treinta, cuando la Academia Polaca de Literatura le concedió el Laurel de Oro, Schulz todavía comprendía bien a sus insatisfechos, híbridos y heridos interlocutores epistolares. Adquirió celebridad, cumplió con el rito de peregrinar a París e impulsó la traducción de sus narraciones a otras lenguas, pero durante todo ese tiempo siguió manteniendo de buena gana sus contactos epistolares, ya que los dilemas y conflictos de sus interlocutores eran un emblema de lo periférico, de todo cuanto hay de fronterizo y provinciano, y Schulz necesitaba mantenerse vinculado a las provincias tanto como el aire que respiraba.

Sólo había una cosa que defendía con una ferocidad y crudeza fabulosas: el sentido y la envergadura del mundo espiritual. Cuando en una carta escrita con muy mal genio a petición de una revista literaria, su antiguo aliado Witold Gombrowicz le atacó diciendo que para la consabida «esposa del médico de la calle Wilcza», de clase media, el universo artístico de las narraciones de Schulz tal vez no tuviera visos de realidad y que, para ese mismo personaje ultrasensato, el autor de Las tiendas de color canela estaba «simplemente fingiendo», Schulz le contestó con dureza y decisión. El valor del universo espiritual puede verse mermado por la depresión, la desesperación, la duda o el ataque de un crítico malicioso, pero no por la legendaria «esposa del médico de la calle Wilcza». Aquí se separaron las sendas de los dos amigos. A Gombrowicz le fascinaba la cuestión del valor del arte tal como lo entendían los filisteos, los bobalicones y los idiotas; fue capaz de contemplar la literatura desde fuera y de indagar en su condición sociológica. Schulz, por el contrario, vivió en el interior de una precaria torre de marfil (¿de canela?) y se mostraba reacio a abandonarla ni siquiera por un instante.

A menudo las cartas de Schulz vuelven sobre el motivo clásico del esfuerzo necesario para mantener la tensión de una vida interior que se ve amenazada sin cesar por unas circunstancias externas triviales y por la melancolía. Al igual que muchos otros artistas, Schulz confió a los destinatarios de sus misivas otro tema universal: las dudas sobre el destino de su propia obra. Hoy día observamos el destino de Bruno Schulz desde la perspectiva de su absurda muerte en el gueto de Drohobycz, ya que la sombra de esta muerte se proyecta sobre la totalidad de su existencia. Pero en su vida hubo muchas cosas normales y corrientes. La más extraordinaria fue sin duda su talento, esa maravillosa capacidad para trasmutar lo ordinario en cautivador. Y es precisamente aquí, como sucede en el caso de muchos escritores, donde se localiza la angustia de Schulz: en el miedo a carecer de tiempo o de inspiración, a que lo devorara la agonía de la docencia diaria.
¿Quién fue Bruno Schulz «sociológicamente hablando»? En su prosa, la Drohobycz provinciana se transformó en una especie de Bagdad oriental, una ciudad exótica sacada de Las mil y una noches. Su vida, tocada por esa misma varita mágica, se resiste también a ser catalogada. Si no hubiera escrito ni dibujado, habría sido sólo un profesor de manualidades melancólico, judío y de clase media, el desventurado vástago de una familia de comerciantes, un soñador que escribía largas cartas a otros soñadores. Pero como escribió y dibujó con tanta soltura, dejó atrás la sociología; dejó atrás incluso ese peculiar estrato social típico de la Polonia de entreguerras: la intelectualidad, o esa parte de la intelectualidad que no pudo o no quiso sumarse a la vida del país, que no fue aceptada por la realidad provisional de la Segunda República (a la que tampoco aceptó) y que a veces anhelaba la materialización de una utopía política de izquierdas.

La utopía de Schulz no nos obliga a esperar su advenimiento; habitaba en su imaginación, en su pluma, en sus epítetos y sus sinécdoques. No existe ninguna clave oculta en la obra de Schulz. Casi todo está dicho en sus narraciones, incluida la obsesión erótica, de la que se ocupa con la familiaridad y la intimidad con la que otros se ocupan de su fiebre del heno o sus migrañas. La mayor parte de las veces, la prosa de Schulz reacciona a estímulos de naturaleza puramente poética; si tuviéramos que anotar las preguntas a las que quiso «responder» artísticamente, serían las formuladas por un poeta metafísico deseoso de conocer cuál es la esencia de la primavera, de un árbol o de una casa. A la hora de abordar los temas, la suya es una franqueza imponente, una pasión avasalladora en busca de las respuestas últimas. Su prosa nace de la tensión neorromántica, antipositivista y antinaturalista de la literatura, inspirada en parte por Bergson y Nietzsche, pero que en realidad era una respuesta a la visible preeminencia real y creciente de las ciencias duras.

En Europa Central, esta tensión neorromántica, que aspiraba a cierta especie de religión indefinida a pesar del hecho de que Dios había «muerto», dio a luz a muchos poetas y escritores tocados por una fiebre metafísica; fueron los autores de tratados místicos y novelas que se arrojaban al misterio de hallarse ante la auténtica primera página de sus obras. No es preciso decir que muchos de quienes participaron de este movimiento metafísico sufrieron una derrota artística. Quienes fueron autores tardíos, más lentos y más pacientes que el resto, a veces triunfaron, a veces consiguieron crear su propio lenguaje, su propio método, su propia metafísica privada. Entre los veteranos de la crisis neorromántica, que alcanzó su apogeo con el cambio de siglo, se encontraban escritores europeos tan sobresalientes como Robert Musil e incluso Rilke, que concluyó sus Elegías de Duino en otra época muy distinta: cuando ya había hecho su aparición en París ese emisario del espíritu del jazz, el deporte y el laconismo que fue Ernest Hemingway.

Llegar tarde puede ser una virtud, y lo fue sin duda en el caso de Schulz, exactamente igual que Witkacy y Leśmian tuvieron la fortuna de aparecer en la literatura polaca después de su tiempo. No obstante, el caso de Schulz es diferente: en su obra, la tendencia metafísica e imaginativa encuentran un contrapeso real bajo la forma de una realidad geográfica y familiar concreta, que el autor de Sanatorio bajo la clepsidra dibuja a raudales, como si recordara que la literatura está hecha de cuerpo y alma y que el anhelo neorromántico de los elementos definitivos y absolutos del mundo debiera contraponerse con un ser duro, implacable, provinciano y peculiar.
El incómodo socio del misticismo de Schulz es Drohobycz (una ciudad pequeña en las inmediaciones de Lvov), que Schulz no escogió, del mismo modo que uno no escoge su cuerpo, sus genes, ni tener o no pecas. Schulz nació en Drohobycz, una ciudad tan modesta como su persona. Su imaginación vivía en Drohobycz, y la imaginación es increíblemente ladina. Es capaz de ensalzar un objeto material real de un modo enormemente ambiguo. Es capaz de enaltecer, aumentar, glorificar y embellecer. Sin embargo, al mismo tiempo, el embellecimiento y el elogio son la fuga más sofisticada, ¡la trampa más elegante del mundo para abandonar nuestra adorada ciudad! Al transformar en un lugar extraordinario y divino la sucia y abarrotada Drohobycz, en la que seguramente sólo eran verdaderamente hermosos los jardines medio silvestres, los huertos, los cerezos, los girasoles y las verjas enmohecidas, Schulz pudo despedirse de ella, consiguió abandonarla.

Logró fugarse al mundo de la imaginación sin ofender a la pequeña ciudad, elevándola, por el contrario, a cumbres singulares. Ahora, hasta Nueva York sabe un poco de Drohobycz, de una Drohobycz que ya no existe; todo a causa de los disparatados subterfugios de la imaginación de un profesorcillo de arte y manualidades.

Sólo ha sobrevivido la Drohobycz creada por Schulz; el viejo casco histórico lleno de comercios judíos y callejuelas retorcidas ha desaparecido de la faz de la Tierra. Ya sólo existe la Drohobycz soviética, muy probablemente una obra maestra del realismo socialista.

Entre los objetos de contemplación predilectos de Schulz se encuentran las estaciones del año, especialmente a su paso por ciudades adormiladas y provincianas. La capital lleva su propia vida agitada y narcisista, mientras que la provincia es un lugar en el que la civilización, diluida en las periferias, entabla diálogo con el cosmos, con la naturaleza. En el relato «Otoño», Schulz califica el verano como la estación de la utopía, una época del año exuberante y opulenta que promete mucho, pero es incapaz de cumplir sus promesas porque en sus orillas acecha un otoño mezquino y adusto que no guarda el menor respeto por los juramentos hechos durante el estío.

La secuencia de un verano utópico seguido por un otoño cruel y cínico constituye una tentadora metáfora tanto de la vida de Schulz (en su paso de la tensión creadora de su obra a su trágica muerte en el gueto de Drohobycz) como del destino de la literatura europea, que primero se deleita con los placeres de la imaginación para inmediatamente después recibir una doble advertencia de la historia: la Primera Guerra Mundial y el tiro de gracia de la Segunda Guerra Mundial acompañada de sus socios, el genocidio y el vil totalitarismo. La vida y la obra de Schulz sucumben a esta pauta marcada por el verano y el otoño como si el espíritu de la literatura europea necesitara de alguien que, con su destino, confirmara la evolución de los acontecimientos: la desaparición de la era de la imaginación, el advenimiento de la era de la devastación.

El lenguaje de Schulz, sus tesoros poéticos y derrochadores, se caracteriza por exhibir una fabulosa precisión. El lenguaje resuena con esa misma amalgama de cualidades contradictorias que están presentes en el contorno artístico general de Schulz: la unificación de la pasión metafísica con el amor a los detalles, a las cosas concretas, absolutamente individuales.

El poeta alemán Gottfried Benn, nacido seis años antes que Schulz, solía utilizar la expresión «die Ausdrückswelt», «el mundo de la expresión». Este término no alude a ningún grupo determinado ni a ninguna tendencia artística; más bien, caracteriza la obra de aquellos escritores que, con mayor o menor grado de conciencia, sobrevivieron a los tumultuosos años de efervescencia neorromántica y emergieron deslumbrados definitivamente por las posibilidades lingüísticas y expresivas de la literatura. Los escritores marcados por el signo del Ausdrückswelt han quedado prendados del poderío estético del lenguaje y, al mismo tiempo, dependen de la capacidad del lenguaje para entonar la melodía de la vida interior. No esperemos que estos escritores participen en debates sobre la situación en que se encuentra la sociedad.

En la magistral estructura del tejido lingüístico-poético de los escritos de Schulz, aparecen incorporadas las advertencias relativas a la inevitable proximidad del otoño/aniquilación. La sobria Adela recuerda en ciertos aspectos al personaje de Teresa en Auto de fe, de Elias Canetti; la imaginación sufre el asedio de sus enemigos. Así también en sus cartas hay cierta tensión interna; la de un ánimo creador rodeado de enemigos, del tedio de las clases, de las tristes exigencias de la vida. Hay demonios malos y demonios buenos; el mundo está lleno de misterios; el vagabundo oculto en el jardín puede ser el dios pagano Pan. Pero Schulz no es ningún profeta. No pronostica la guerra, no augura su propia muerte. Su mensaje es sutil y se revela únicamente a los lectores confiados en el acto de la lectura. Es inaccesible a los críticos. Schulz era reservado; no proclamaba nada. Era aún más comedido que Kafka. Para él, el arte representaba el placer supremo, un acto de expresión, la amplificación de la mirada, del habla, el acto primordial de ligar cosas otrora muy distantes entre sí. Lo que afirmaba no tenía carácter político, ni siquiera filosófico. Lo que llamamos «filosofía» en Schulz es un pájaro que sólo puede vivir en una jaula, en las cautivadoras frases de su aterciopelada prosa.
[Texto publicado originalmente como prefacio a la edición inglesa de Jerzy Ficowski (ed.), Letters and Drawings of Bruno Schulz, Harper & Row, 1988]

martes, 18 de mayo de 2010

Un nuevo artículo sobre la 'Nakba' palestina

En su edición de hoy martes 18 de mayo el País Digital publica un nuevo artículo sobre este tema: "Nakbah 2010"; su autor es el historiador israelí Ilan Pappe, presidente del Departamento de Historia de la Universidad de Exeter.

domingo, 16 de mayo de 2010

RECORDATORIO / por el Almirante

Israel celebró ayer los 62 años de su creación; por su parte, los palestinos conmemoraron la ‘Nakba’, sobre la cual Nabil Shaath -miembro de Al Fatah- ha escrito un justísimo y emocionado artículo en las páginas de El País Digital. Propongo, pues, una atenta lectura de “La ‘Nakba’ palestina”, en el que Shaath nos invita a repasar una historia ante la cual habría que decir: no hay olvido.

sábado, 15 de mayo de 2010

CARTA DE NAVEGACIÓN 14 / por El Almirante

Noticias sobre curas y monjas católicos abusadores ha habido muchas en el último tiempo. Pero también ha habido reflexiones de largo alcance sobre las involuciones de la Iglesia Católica a partir de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Sobre el tema he elaborado una lista con artículos que yo juzgo absolutamente imprescindibles. Aquí va:

Del teólogo suizo Hans Küng, ex compañero de estudios del actual papa, recomiendo:

Carta abierta a los católicos de todo el mundo.”

Abolid la ley del celibato.”

La responsabilidad de Ratzinger.”

Del filósofo y editor Paolo Flores d'Arcais debe leerse:

El Vaticano y la pedofilia.”

A su vez, del teólogo Juan José Tamayo destaco:

La segunda contrarreforma

Humo

También vale la pena el reportaje de Juan Bedoya:

La conjura del silencio

Y finalmente, de la cantante irlandesa Sinead O’Connor he seleccionado el siguiente testimonio:

Una variante brutal del catolicismo.”


Hasta una próxima!

LIBROS DE MENTIRA, del Supremo Gobieno: "La hamaca interior", de Eric Polhammer

MÚSICAS / tres cantantes caboverdianas






miércoles, 24 de marzo de 2010

LECTURAS / narrativa chilena

EL ARTE DE LA RESURECCIÓN, de Hernán Rivera Letelier, premio Alfaguara 2010
por MARÍA A. LEMA


Justo quince años después de la primera edición de "La Reina Isabel Cantaba Rancheras" y luego de tantas novelas con personajes inolvidables, Rivera nos vuelve a su desierto, esta vez a una mezcla de historia y fabulación, basada en un personaje nuestro, chilensis, pero de nuestra historia cotidiana, aquella de los pequeños acontecimientos que nadie consigna y que finalmente salen del recuerdo de la gente y se pierden en el olvido: la historia de Domingo Zárate Vega, el llamado Cristo del Elqui; polémico personaje que durante 22 años recorrió los caminos de Chile cumpliendo una sagrada promesa: predicar el evangelio.
El texto comienza con dos referencias importantes y contrapuestas sobre este personaje, los Sermones y Prédicas del Cristo de Elqui, de Nicanor Parra y una carta escrita por el Obispo de La Serena, en 1931.
Diferentes narradores nos van adentrando, a través de los 29 capítulos que estructuran esta historia, en los avatares de este solitario, vilipendiado y a la vez alabado “… Cristito de conventillo…”, avatares que se entrecruzan con los de otros interesantes y bellos personajes, como Magalena (sic) Mercado, el Loco de la escoba, el vendedor de pájaros, etc. y con otros, que nos sorprenden saliendo de las páginas de sus anteriores novelas y se nos aparecen o son mencionados en ésta, como el mismo Vendedor de pájaros.
A medida que avanzamos en su lectura empezamos a detectar un claro paralelismo entre los sucesos que acontecen al Cristo de Elqui y ciertos pasajes bíblicos que van refrendando su apostólica vida y convenciéndolo de que su misión es de predicción divina.
Es curioso como este personaje del Cristo de Elqui nos remite a nuestras actuales campañas electorales, donde los candidatos, también recorriendo el país, van juntando electores y ofreciendo milagros que a muchos nos parecen un chiste de mal gusto, pero con la diferencia que al Cristo de Elqui le animaba un convencimiento absoluto de su santidad y con otra gran diferencia, las mentiras de estos políticos, no preocupan para nada a nadie, ni menos a nuestra Iglesia, como sí lo fue en los tiempos de Zárate.
Como en su novela “Santa María de las Flores Negras”, Rivera Letelier logra conciliar la historia verdadera de este personaje, consignada en sus propios libros y en los medios de prensa de la época, con las historias del día a día de sus personajes ficticios, empampados en ese bello y a la vez desolado desierto salitrero, donde siempre la realidad de hombres y mujeres será asombrosamente extraordinaria y desbordante y de donde este autor exprime a fondo la memoria de sus habitantes y la suya propia.



martes, 23 de marzo de 2010

IMPRESIONES SOBRE EL TERREMOTO / por Angélica Lema, especial para Farolito Rojo

Dedicado a mis amigos que viven en el norte de Chile, fuera de la zona de catástrofe o en otros lugares del mundo.
Queridos amigas y amigos, se han salvado de una grande. Nuevamente nuestras nunca bien ponderadas placas de Nazca y la Sudamericana se han visto en la necesidad de acomodarse, de desplazarse, no un poquito, sino se han pegado un empujón que han dejado a medio Chile mal parado o, lisa y llanamente, en el suelo.
Entre la experiencia vivida a tres semanas de este megaterremoto y con la cabeza llena de tanta información que nos llega por las vías menos imaginables, me encuentro con un pupurrí de hechos de todo tipo… unos muy tristes, que te producen la impotencia de saber que sólo podemos aportar cada uno, un granito de arena. Otros hechos, suscitados por esta tragedia, nos han desconcertado y hemos quedado de una pieza, con una expresión similar a la de Mafalda… Otros, ya solamente nos han provocado risas, risas nerviosas y también dolorosas, que nos demuestran lo que realmente es este país tan exitoso, tan rimbombante y deshumanizado… Como dice el pesado de Fernando Villegas “… este país que no queremos”.
Ni hablar de las comunicaciones… me di cuenta que al parecer recién estamos saliendo de las señales de humo, que los miles de móviles hipermodernos que circulan son, en emergencia, como los famosos celulares de palo que estuvieron en boga hace un tiempo… cuando recién estaban apareciendo y servían sólo para tirar pinta.
En el momento de la tragedia ni nuestra Presidenta tuvo acceso a su utilización.
La energía eléctrica desapareció y en muchos barrios y comunas de Santiago, sólo se alumbraron, por varios días, con tímidas velas, porque las linternas se agotaron, pero a partir del día posterior al del terremoto… así somos.
De la electricidad en las zonas más afectadas, ni hablar… claro, habrán dicho las pinches empresas que la distribuyen, para qué querrán luz si ya no tienen ni casa… y aquí estamos rezando para que el apagón o Black out como le llaman, que nos aconteció a dos semanas del terremoto y que dejó como loro en el alambre a miles de “clientes”, no se vuelva a repetir.
Los comentarios sobre el tema de la construcción y distribución de las viviendas de emergencia han sido de lo más variados: que las casas de emergencia son una mierda, dijo un alcalde y que las devolvería… Que no son tanto porque igual abrigan y no estamos como los cavernícolas, dijeron otros; que las casas rusas que llegaron son las mejores, pero son poquitas; que las prefabricadas canadienses que instalaron en Colina no tienen madre, pero son más caras; que el adobe es una cagada y se fue todo el patrimonio arquitectónico a las pailas… que no es ninguna cagada porque sólo necesita un entramado de mimbre...dicen los arquitectos y así, todo el mundo pelea y no se pone de acuerdo… y la gente, allá, en el sur, arriba de los cerros, rezaquetereza para que le entreguen lo que sea, para que los cabros chicos que se salvaron del maremoto no se mueran, ahora, de frío.
Ni hablar de las informaciones desde las autoridades, que si no fueron a destiempo, no fueron y eso ha costado cientos de vidas. A estas alturas, ya por cualquier movimiento la gente corre a los cerros. Entre correr y no correr, más vale equivocarse... dicen… y los pescadores, con su conocimiento ancestral son los que más vidas han salvado… Pero la cosa no para ahí, hace unos días un canal de televisión nacional hizo una entrevista callejera y la pregunta era: ¿qué es un tsunami? y adivinen….chanchaaaan, casi nadie sabía!!! Y seguimos enseñando a los cabros chicos tonteras intrascendentes, que las olvidan después del recreo.
Bueno, del cambio de mando en medio de las réplicas más fuertes, habría tema para mucho…Ya todos Uds. habrán visto en los informativos las caras entre nerviosas y aterradas de los invitados nacionales e internacionales, parlamentarios y otros. El nerviosismo que le jugó chueco a medio mundo, incluidos Presidenta que salía y Presidente que entraba, problemas con las bandas, con la piocha de O`Higgins? Que no tenía el gancho y se les cayó un par de veces; el protocolo se esfumó y Piñera terminó ahí mismo escribiendo la toma de juramento de su gabinete… en fin; mientras tanto casi nadie se daba cuenta mucho de todo esto porque estaban pendientes de las lámparas que amenazaban con su ruido y vaivén. Como si fuera poco, fuera del edificio del Congreso todos corrían a los cerros, porque la autoridad daba alerta de tsunami. Como dijo Matías de los Ríos en Tolerancia Cero: una vez más el congreso y sus parlamentarios no se enteran de lo que pasa fuera de su insigne edificio.
El tema de las inmobiliarias que se están haciendo las locas frente a los que aún pagan dividendos por sus departamentos que están en el suelo, lo dejaremos para otra ocasión porque está demasiado peludo… Ojalá, entre réplica y réplica, se resuelva… a favor de los damnificados, desde luego.
Amigas y amigos, así están las cosas por acá... Lo importante es que al parecer todo el mundo está ocupado y urgido y nadie se aburre, ni siquiera nuestro hiperventilado Presidente Sebastian Piñera, que no deja trabajar a sus ministros y él está haciendo todo, todito, porque así se asegura que las metidas de pata corran sólo por su cuenta y nadie le pele a su empingorotado gabinete.
Desde este Santiago que no está tan a mal traer, por lo menos de Plaza Italia para arriba, les saluda con cariños.

Angélica Lema
Santiago, Marzo de 2010.

lunes, 22 de marzo de 2010

LA LIDIA LITERARIA [I] / por Luciano Ekatombe, especial para Farolito Rojo

Cerrado hasta el verano para conferencias y seminarios, el balneario de Essinge mantiene abierto, sin embargo, su taller vespertino gratuito y sin previa inscripción, conocido por sus adeptos como ”LA LIDIA LITERARIA”, pues el tono de las sesiones es –y debe ser- significativamente polémico. Aunque, la verdad sea dicha, hay actividades de carácter lúdico en las que el lenguaje es puesto en juego hasta límites insospechados.

La coordinadora del taller es la señorita Clara Neefe, quien además cumple otras funciones; por una parte, oficia de portera y secretaria del balneario; por otra, es la encargada de animar las sesiones del taller, preocupándose de que los participantes se atengan al tema seleccionado y no se dispersen en cuestiones aledañas. Por si fuera poco, la señorita Neefe es licenciada en filología alemana y especialista en Stefan George. Domina, además, cuatro lenguas y actualmente se doctora en la obra del chileno Roberto Bolaño. Tiene una mirada de halcón y un habla viperina, y tiende a corregir a sus interlocutores o anularlos por compl
eto. Es bella, tan bella, como Ulrika,la protagonista del cuento homónimo de Jorge Luis Borges que figura en “El libro de Arena” o quizás en “El informe de Brodie”. Mucha gente va al taller sólo para verla a ella y quedar prendado de sus embriagadores ojos azules. Yo, en cambio, adoro el timbre de su voz, más apto para entonar a Franz Schubert que para desmenuzar en público sombrías estrofas del romanticismo alemán.

Para el sábado pasado Clara había preparado el tema “Desierto y Ausencia en la Poesía Mística Universal” pero como estaba de buen ánimo aquella noche, la convencimos fácilmente para que hiciéramos algo lúdico, jocoso, divertido, patafísico. A sugerencia de mi vecino y amigo Mariano Azcaluzarraeta decidimos trabajar en parejas y re
dactar un “ manifiesto del humor”, cuyo resultado reproduzco a continuación.
[Nos enhumoramos
a primera vista
Enhumora a tu prójimo como a ti mismo
18 Humorario Crítica a Todo Lo Que Existe
Viva el C. C.
El Comunismo Carnavalesco de Mikhail Bajtin
Bailemos la danza de la humuerte
Viva
La trabalinguística de John Líos
Y el Libro del Buen Humor del Arcipreste de la Risa
Al muerto hay que velarlo con sus mejores chistes
Roberto Máttate de la risa y aprende a surreir
Humorología de la Liberación
la risa es de este mundo y del otro
La opción es por los Muertos de la Risa
Vamos camino de la santidad riéndonos
La Teo-risa de la Relatividad
Todo el poder a los Caballeros de la Risa Redonda
El Estagirita está que tirita de la risa
El humor es el cronopio de pueblo]
El Mar Báltico, visto desde la terraza del Balneario